LA MASCOTA DEL MES DE ENERO DE 2016: DRACO
Empezamos un nuevo año. Muchos de nosotros tenemos diferentes motivos para agradecer mucho de lo que vivimos el año que pasó, y la familia Mejía Ramos no es la excepción. El año pasado, vivieron un episodio muy triste y preocupante con su querida y adorada mascota: Draco. Este juguetón, comelón y travieso sharpei, de 1 año y 1 mes, contrajo parvovirus. Por ello, toda la familia, atravesó momentos muy difíciles, angustiados por la salud del engreído de la casa.
“Gracias a los cuidados de Lisania y su staff médico, lo salvaron” nos comenta Roxana, la cariñosa mamá de Draco, quien a la vez nos cuenta que su familia estuvo orando mucho por la recuperación de Draco. Hoy, ellos recuerdan entre lágrimas de alegría y emoción, ese angustiante momento, viéndolo ahora recuperado. Agradecen mucho por poder disfrutar de Draco, cada día, y tener muchos más años para verlo correr, jugar y hacer sus travesuras.
Si hay algo que caracteriza a este hermoso sharpei atigrado, es su inagotable energía. Como nos cuenta Roxana, “Draco se levanta, come, juega, se pone eléctrico, duerme, en la noche vuelve a comer, espera q lo lleven a pasear y cuando regresa vuelve a jugar y vuelve a ponerse eléctrico… Luego está un momento en los cuartos y se va a dormir hasta el día siguiente”.
Draco disfruta mucho salir a pasear. Le encanta oler cada árbol del parque y jugar con otros perros. En casa, su juguete favorito son sus huesos de carnaza. Se entretiene todo el día hasta acabárselo. Esa es una buena forma de mantenerlo ocupado. También le gusta jugar con las botellas de gaseosa, morderlas, sacarles la tapa y por supuesto, tomarse el poquito de gaseosa que queda.
Aunque parezca tranquilito, no lo es. Nos cuentan que en una oportunidad, le compraron una cama grande para que duerma cómodo y tranquilo. Se la llevaron de sorpresa a la casa y lo dejaron allí recostado. Al día siguiente, cuando la familia despertó, aparentemente a Draco no le había gustado su cama o quizá no tenía sueño, y no encontró mejor manera de distraerse que destrozando la cama completamente y dejando la huella del delito dispersa por toda la habitación.
Draco, como muchos perros, adora subirse a las camas; pero lo hace sin que nadie se dé cuenta. También le gusta morder los zapatos y llevárselos corriendo por toda la casa, pero no solo los zapatos sino también le gusta morder las almohadas. Es un “angelito”.
A pesar de sus travesuras, como ellos mismos nos comentan “Estamos muy felices con Draco, lo queremos un montón, es parte de nuestra familia”. Quizá su espíritu travieso es lo que hizo que esta bella familia, se enamore de él.
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