LEUCEMIA FELINA, UNA ENFERMEDAD SILENCIOSA
El ViLeF pertenece al grupo de los retrovirus. Es una enfermedad muy contagiosa, de distribución mundial y de mortalidad extendida, que afecta con mayor frecuencia a los gatos que viven en grupos.
El virus responsable de la leucemia felina, genera el desarrollo de tumores en los ganglios linfáticos, llamados linfosarcomas. Una de las consecuencias más temidas de esta enfermedad es la anulación de las funciones de la médula ósea del gato, este hecho conlleva la aparición de una complicación sanguínea llamada anemia no regenerativa.
Puede darse el caso de que este virus actúe en su forma no tumoral. El sistema inmunológico es entonces el que empieza a fallar dejando a nuestro querido gatito sin la opción de defenderse ante infecciones de todo tipo, desde las relacionadas con el sistema respiratorio hasta enfermedades oculares e incluso dentales.
¿Cómo se transmite el ViLeF?
La transmisión puede producirse por medio del lamido con el cual los felinos acostumbran a asearse entre sí, o por heridas de mordeduras ocasionadas durante una pelea (el virus se encuentra en grandes cantidades en la saliva de los animales enfermos). También puede contagiarse a través de la leche materna o de la placenta en camadas recién nacidas. En forma menos probable, aunque posible, se citan como fuentes potenciales de riesgo, el compartir tanto el recipiente de la comida como la bandeja sanitaria.
¿Cómo se diagnostica la leucemia felina?
Actualmente en el Perú, ya contamos con un test de descarte de ViLeF de un laboratorio reconocido mundialmente. Es una herramienta muy útil para el Médico Veterinario hoy en día. Con solo una pequeña muestra de sangre, en 8 minutos podemos contar con resultados fiables.
¿El virus puede contagiarse al hombre?
No. A pesar de la similitud del virus de la leucemia felina con el virus de la inmunodeficiencia humana o Sida, nunca se ha detectado infección con ViLeF en los seres humanos.
¿Cuáles son los síntomas del ViLeF?
Es probable que durante los primeros estadios de la infección, los gatos no manifiesten ningún signo de enfermedad. No obstante, al cabo de algunas semanas, meses, o a veces años posteriores a la infección, la salud del gato comenzará a deteriorarse paulatinamente o a presentar enfermedades recurrentes. Entre los principales signos que pueden observarse, encontramos: pérdida de apetito, disminución progresiva de peso, desmejoramiento del aspecto y calidad de su pelaje, aumento de tamaño de los nódulos linfáticos, fiebre persistente, infecciones en la piel, la vejiga (cistitis), las vías aéreas superiores, diarrea, cambios de conducta, trastornos reproductivos, entre otros.
Sin embargo, manteniendo los cuidados de salud adecuados y en condiciones ideales, un gato infectado puede vivir con un aparente estado de salud durante meses o años.
¿Cómo se previene esta enfermedad?
En otros países, se encuentran disponibles las vacunas. Sin embargo, en nuestro país, aún no contamos con ellas. La única manera de proteger a un gato de la exposición frente al virus de la leucemia, es evitar el contacto de este animal con mascotas infectadas con ViLeF. Este objetivo puede lograrse tomando las siguientes precauciones:
Mantener a los gatos dentro del hogar, alejados de otros felinos potencialmente infectados que pudieran morderlo, para esto es necesaria la castración.
En el caso de adoptar gatos de la calle, de los que se desconoce su situación sanitaria, consultar con el Médico Veterinario.
¿Cómo actuar en caso de tener un gato infectado en casa?
Si se tiene más de un gato en el hogar, y uno de ellos está infectado con ViLeF, éste debe permanecer separado del resto sin poder compartir ni el recipiente de la comida ni la bandeja sanitaria.
Debido a las bajas defensas que tiene una mascota con ViLeF, su propietario debe evitar darle de comer alimentos crudos (carne, huevos) o derivados de la leche sin pasteurizar, porque este tipo de alimentos ofrecen un mayor riesgo de transmitir bacterias o parásitos que provocarían un daño mayor en un organismo con su sistema inmune debilitado. En este sentido se recomienda el uso de alimentos balanceados de buena calidad.
Dra. Lisania Muro
CMVP 6612



