LOS GATOS Y EL JUEGO: DIVERTIDO Y NECESARIO
El juego es una actividad de aprendizaje que ayuda a los felinos a desarrollar sus aptitudes sociales, mentales y físicas.
El juego de los gatos puede ser de tres formas y pueden practicarse las tres a la vez.
- Juego social: Los gatitos interactúan con sus hermanos, madre y otros gatos, así como con otras mascotas y/o humanos. Durante el juego social, los gatitos prueban las relaciones con otros seres y aprenden cuál es su lugar en el mundo. Los gatitos desarrollan su personalidad basándose en sus interacciones durante el juego. Cuando el gatito crece, estas experiencias se trasladan al caso humano, haciendo que el gato asuma al hombre como un compañero de juegos y no solo como quien le proporciona el alimento.
- Juego con objetos: Jugar con objetos pequeños es una actividad muy común en los gatitos, comportándose como si cazaran presas. Durante estas sesiones de juego, desarrollan sus habilidades cazadoras que necesitarían en libertad. Este tipo de juego, le enseña al gatito como es el mundo.

- Juego locomotor: Un gato activo es un gato contento. Correr y jugar ayuda a los gatitos a crecer fuertes y sanos, con coordinación y flexibilidad. Este juego estimula el apetito y les ayuda a mantenerse en su peso ideal, así como también les ayuda psíquicamente, alejándolos del aburrimiento. Una sesión de juegos, antes de irse a dormir, les ayudará a que los juegos nocturnos de nuestro gato no sean tan enérgicos e intensos.
Aunque su gato pase muchas horas durmiendo sobre el sofá, como ser vivo que es, necesita una serie de actividades para estar física y mentalmente sano; no es suficiente suplir las necesidades básicas como alimento, agua y arena; necesita que su ambiente le aporte los suficientes estímulos.
El juego ayuda a resolver problemas que, en su mayoría, son consecuencia del aburrimiento: obesidad, problemas de conducta, depresión, falta de apetito, personalidad destructiva, agresividad, ansiedad, apego excesivo al dueño, etc.
Los gatos adultos necesitan alrededor de 30 minutos de juego al día, repartidos en momentos cortos, al menos la mitad de este tiempo deberían ser juegos en los que interactúe con su dueño. Tanto los gatos obesos como los gatitos bebé, deberían incrementar sus sesiones de juegos de 45 a 60 minutos. Si no dispone de mucho tiempo para compartir con su gato, el tener un compañero de juegos felino suple en mucha medida el juego necesario.
El primer paso para tener un ambiente cómodo para nuestros felinos, es que tenga espacios en los que se sienta seguro y resguardado, desde donde pueda observar todo el ambiente que lo rodea; mucho mejor, por supuesto, si existen varios de estos espacios por la casa. De preferencia estos lugares deberán estar a diferentes alturas, a los gatos les encanta saltar y escalar, así como también disfrutan metiéndose en agujeros donde inexplicablemente caben.
Por supuesto, el tema de los rascadores es absolutamente esencial. Los gatos marcan sus zonas preferidas de varias formas, una de ellas, con los rascados y el olor de las glándulas de sus garras y mejillas. Estos “olores” y “rascados” forman parte de su estimulación sensorial, y es muy importante desarrollarlos. Para ellos debemos tener zonas de rascado, de diversos tipos (horizontal y vertical), podemos comprarlas en tiendas especializadas o hacerlas nosotros mismos, con soga o cartón corrugado.
La rutina típica de un gato en libertad consiste en dormir, salir de caza, comer y volver a dormir (con periodos de acicalamiento). Por tanto, para conseguir su alimento, el gato debe invertir tiempo y esfuerzo, de hecho, muchas veces ni siquiera consigue alimento después de un esfuerzo (lo cual ocurriría mientras jugamos con él). Pero cuando damos de comer a nuestro gato, podemos hacer que este momento sea una forma más de estimulación.
Para ello, podemos comprar comederos interactivos o una pelota para rellenar con alimento que pueda ir sacando conforme lo gira.
Al igual que en una casa con niños pequeños, las casas con gatos deberían tener juguetes. El gato es un animal cazador, NECESITA estimular ese instinto. No hace falta que sean sofisticados. Si te ha llegado una caja de cartón con algún electrodoméstico, déjala unos días en vez de botarla. Una caja puede ser una fuente de juegos inagotable, igual que una simple pelota de papel periódico.
Recordemos que a cada gato le gustan distintos tipos de juguetes y debemos dedicar tiempo a indagar qué tipo de juguete le gusta más. Hay gatos que prefieren ser depredadores de juguetes tipo ratón; otros prefieren objetos que vuelan.
Para averiguar cuales le gustan más, enséñale diferentes tipos de juguetes de manera ordenada y observa a que le hace más caso. Algunos gatos prefieren jugar en condiciones favorables, así que puedes usarlos en penumbra.
Recuerda nunca jugar usando las manos o pies con tu gato, e ignorar y parar inmediatamente el juego si el animal se pone agresivo o muerde.
Existe un juguete tecnológico que se ha vuelto muy popular: los punteros láser. Este tipo de juego es muy efectivo para proveer una sesión de juegos intensa para nuestro gato, en donde corra, salte y juegue mucho. Sin embargo, es un juego frustrante ya que el gato nunca gana (no puede atrapar a la luz que persigue), los juegos con los gatos deben dejarlo ganar, ya que al ser cazadores, necesitan de esa motivación. En este caso, existe una forma muy sencilla de que un gato no quede frustrado por el puntero laser; y es que, después de jugar con éste, siempre le dejemos jugar con un juguete físicamente atrapable (ratón, plumas, pelota de papel). Este último juego dejará al gato satisfecho por haber cazado a una presa después de tanto esfuerzo.
En resumen, si proveemos a nuestro amigo felino de una multitud de experiencias, su instinto depredador, merodeador, juguetón y de acecho se verán satisfechos y no solo estará contento, sino que repercutirá en una mejor salud.
Dra. Lisania Muro
CMVP 6612


