NUESTRA MASCOTA DEL MES DE MAYO: CHAMI
El quechua es la lengua que se utilizó por excelencia durante el Imperio de los Incas. Esta lengua es parte de nosotros como lo es nuestra Pachamama y nuestros Apus. Aunque muchos desconocemos su importancia, la familia Alva Chang no lo hizo y decidió encomendar a este maravilloso idioma el nombre de un integrante importante de su familia: Su querida Hija de 4 patas. Ella llegó cuando tenía apenas dos meses de nacida y era pequeñita y rosadita. Por eso decidieron ponerle “Chami” que significa pequeña en quechua y Rose porque tenía muchas partes de color rosado en su cuerpo como una orquídea. Así fue como Chami Rosé Alva Chang, llegó a la vida de esta maravillosa familia!
Algunos de ustedes ya deben haber visto a los hermosos mini pigs que muchas familias están adoptando como mascotas, son pequeños cerditos muy apapachables. “Cuando Chami era pequeñita, muchos la confundieron con una “mini pig” porque era toda gordita y rosada” nos comenta sonriente Emma Chang, mamá de Chami.
De pequeñita mordía todo lo que encontraba a su alcance. Las patas de las mesas y sillas, los zócalos, los pasos de las escaleras, los muebles, lápices…en fin…era una total destructora. Emma nos cuenta que “Incluso, Chami llegó a destrozar por completo los planos de arquitectura que mi hija presentaría como trabajo final de curso”. ¿Se imaginan eso?
Pero felizmente, ahora ya no se come todo lo que ve, porque ha decidido dedicar sus esfuerzos solo a sacar las plantas de las macetas. Así que la familia ya se resignó a seguir sembrando sus plantas o tratando de sobrevivirlas!
Chami no está sola, tiene una gran compañera en casa. Ella es Maya, una hermosa y tierna Pitbull de tres años que al verla llegar, se convirtió en la madre protectora deChami, desde el primer día. “Maya es el juguete favorito de Chami y su pasatiempo es fastidiarla. Siempre salta sobre ella como si fuera a cazar su presa y juguetea mordiéndole las orejas, el cuello, las patas, la barriga, cualquier parte de su cuerpo. Si Maya está dormida, Chami comienza a ladrar escandalosamente para despertarla y le acerca sogas y peluches para que jueguen ambas, jalando cada una de un extremo” nos relata Emma.
El pasatiempo favorito de Chami es ir al parque a perseguir palomas y pajaritos. Obviamente nunca logra atrapar uno. Ella es muy amigable con todos los perritos que frecuentan el mismo parque al que ella va. Pero si ve que hay alguno nuevo, acude a su encuentro y ladra muy fuerte y sin parar, sin importarle de qué tamaño es el nuevo compañero, para llamar su atención. Pero si se acercan a muy corta distancia de ella, corre detrás de Maya para escudarse.
Por mucho tiempo, Emma comentaba entre sus familiares y amigos, que quería tener un perrito peruano sin pelo. Un día llegó la oportunidad de tener en casa a su tan ansiada mascota y no lo dudó. Después de un par de meses, la hermosa y gratificante noticia de que su “peruanita”, como ella le llama, había nacido llegó a sus oídos. Tuvo que esperar un par de meses más para tenerla entre sus brazos. Y, aunque la espera fue algo tormentosa, valió la pena. Hoy Emma no imagina la vida sin Chami. Es su fiel compañera, que llega a convertirse por momentos en su sombra de tanto que la persigue, pero sabe que esa no es más que una muestra fiel del gran y profundo amor que tiene por ella.
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